Yahoo!-Microsoft: punto muerto
Tal es la magnitud del tema, que el Consejo de Administración de Yahoo! presidido por Jerry Yang (uno de los fundadores de la compañía recientemente retornado a ella) ha conseguido retrasar la fecha inicialmente prevista para la junta de accionistas por miedo a que estos votaran a favor de la adquisición, seducidos por la alta rentabilidad que eso les supondría. Y es que Yang y Yahoo! juegan con el tiempo, pues cada día que pasa sin que se consume la compra, las acciones de Microsoft bajan en la bolsa debilitando su posición y fortaleciendo de rebote la de Yahoo! e incrementando su valor. Así pues, parece que la intención del actual Consejo es mantener a la compañía independiente o alzar tanto cómo pueda su valor para encontrar una oferta mejor, algo que algunos inversores no ven con buenos ojos probablemente recordando el dicho "más vale pájaro en mano que ciento volando".
Y es que la táctica dilatoria de Yang y el actual consejo parece dejar a entrever que Microsoft ya habría seducido con sus cantos de sirena a suficientes grandes accionistas cómo para tener una posición suficientemente fuerte para forzar la operación. La junta general puede retrasarse cómo máximo hasta éste próximo Julio.
Así las cosas, la reunión que se ha dado a conocer en los medios de comunicación (sin detalles concretos) ha reunido de forma exclusiva a altos ejecutivos de ambas compañías, según ha informado Reuters, sin la presencia de inversores externos ni representantes de ningún banco, por lo que es más que probable que el tema de conversación haya girado entorno a las intenciones de la compañía de Redmond ante una hipotética compra de Yahoo!, su visión de la operación y el futuro de la compañía resultante.
Pese a lo que he dicho hasta ahora y la imagen que casi todo el mundo tiene de resistencia a ultranza de Yahoo! ante el empuje decidido de Microsoft, también es posible que, tal y cómo dijo Julio César, la suerte haya sido echada y la operación esté ya casi hecha, y Yahoo! solamente quiere dictar unos términos que le sean lo más beneficiosos posibles a sus ejecutivos, accionistas y/o trabajadores.
No obstante, esta última táctica tiene el inconveniente de que con ella se menoscaba el valor bursátil de Microsoft, por lo que a la compañía de Redmond se le hace cada día más difícil mantener la astronómica oferta que por el operador de Internet hizo en su día. Si éste es el caso, una opción a barajar consiste en que ambos bandos estén jugando con el valor que podrían obtener sus acciones a partir del día siguiente al anuncio de su fusión.
Los pobres mortales (y la gran mayoría de los periodistas) deberemos esperar aún unas semanas o meses más para saber cómo se despeja esta incógnita.
