El portátil que le pido a Apple
Guillem Alsina (guillem@imatica.org) - Y pese a estas iniciativas y las que han seguido (HTC con su Touch por ejemplo), estoy convencido que la tecnología multitáctil se encuentra a día de hoy suficientemente madura e infrautilizada cómo para pasar ya a mayores. Y cómo es Apple la que siempre se atreve a lanzar estos cacharros, me permito hacer una especie de carta a los reyes aunque nos acerquemos al verano, o el típico deseo que se pide a una estrella fugaz: un portátil con tecnología multitouch.
La máquina que tengo en mente se asemeja a un Tablet PC, que puede operar con un teclado físico pero también con uno virtual solamente desde la pantalla. Me gustaría además que dicho aparato retomase una senda ya olvidada por los Tablets del mundo PC genérico cómo es la de permitir la separación completa entre el teclado y el monitor, de forma que todo el hardware útil quede junto a éste último pudiendo reducir su peso para la operativa en formato Tablet. La conexión para trabajar se haría sin hilos a través de Bluetooth.
Para la escritura deberíamos poder utilizar un puntero o stylus para escribir a mano alzada, o bien un teclado virtual táctil al más puro estilo iPhone. El monitor también debería contar con algún tipo de soporte o palanca para poder ponerlo en ángulo de 120 grados (más o menos) respecto al teclado para poder trabajar cómo con un portátil normal.
Me he permitido hacer un pequeño fotomontaje (aunque lo del retoque fotográfico no es lo mío y no se me da bien) de cómo podría ser el resultado final:
No hay mucho secreto: se toma el iPhone y se incrusta el escritorio del Mac OS X después de haber hecho unos ligeros retoques. En la siguiente imagen, mi idea de lo que debe ser el teclado virtual.
Nuevamente, sin muchos secretos.
Vuelvo otra vez sobre mis pasos: ¿cómo es que no tenemos todavía un aparato así? No quiero sobrevalorar mi propuesta pero, francamente, más que esperar que Apple tenga los ingredientes para algo parecido en su cocina de Cupertino, creo que lo está ya horneando. ¿Para cuando podré degustarlo? ¡qui lo sá!


