Bill Gates se jubila
Hace ya dos años que anunció que se jubilaría, siguiendo la costumbre estadounidense de retirarse pronto si se ha tenido éxito en lo empresarial para disfrutar plenamente de lo conseguido, pero pocos se habían (nos habíamos) hecho a la idea.
Repasando una biografía
Si tomásemos aleatoriamente de la calle a un centenar de personas y les preguntásemos el nombre propio que más les suena del mundo de la informática, probablemente la respuesta "Bill Gates" se escucharía en más del 90% de las ocasiones. Y, realmente, para bien o para mal, el fundador y presidente de Microsoft ha sido junto a Steve Jobs, su propia empresa y Apple, una de las caras visibles y reconocibles del sector. Y también, según algunas listas y la "vox populi", la mayor fortuna del mundo.
William Henry Gates tercero nació el 28 de octubre de 1955 en Seattle, estado de Washington (no confundir con la capital del país, que se encuentra geográficamente al lado opuesto), al noroeste del país. De familia acomodada, a la temprana edad de trece años se despierta en él el interés por la informática por medio de la computadora de su escuela, a la que tiene acceso para programar.
A partir de esa época, él y su amigo Paul Allen (con quien más adelante cofundaría Microsoft) empiezan a interesarse cada día más por el mundo de la informática en general y de la programación en particular, realizando pequeños trabajos para diversas compañías, lo que marcará sus vidas de tal forma que Gates dejará de lado el destino profesional que su familia le tenía reservado (la abogacía) para ingresar en Harvard estudiando informática junto a su amigo Paul Allen. Será allí donde conocerá a Steve Ballmer, aunque no acabará sus estudios para embarcarse en una nueva aventura: la fundación de una empresa de software llamada Microsoft.
Sin lugar a dudas, uno de los hitos históricos no solo en la trayectoria personal de Gates o en la de su compañía, sino en toda la historia de la informática, fue el momento en el que firmó contrato con IBM para proporcionar a esta compañía el sistema operativo con el cual deberían funcionar sus computadoras PC.
Al no considerar el software cómo un negocio viable, IBM firmó un contrato que dejaba las manos libres a la joven compañía de Gates y Allen para imponer el modelo de licencia de los programas que creyeran conveniente, así cómo a vender tanto el sistema operativo cómo las aplicaciones a terceras partes. Al tener la patente del PC una serie de errores que permitían la copia del hardware, fabricantes cómo Compaq pudieron crear clónicos que funcionaban a nivel de hardware exactamente igual que la máquina de IBM, pero a los cuales les faltaba una pieza imprescindible para ser compatibles con el sistema microinformático de Big Blue (apodo "cariñoso" que recibe IBM): el software.
En poseer Microsoft todos los derechos sobre el sistema operativo, las compañías fabricantes de PC's clónicos no tuvieron más remedio que entenderse con la joven compañía, que puso de esta forma los cimientos para el dominio casi absoluto que ostenta hoy en día en el mundo de la informática y que se reforzó a partir de la aparición de Windows 95, sistema con el que prácticamente eliminó al resto de competidores a excepción de dos: por un lado Apple, que ha continuado anclada a una cuota de mercado reducida pero fiel, y por otro a GNU/Linux, el sistema operativo libre del cual en varias ocasiones Gates ha hablado despectivamente.
Volviendo al personaje, mucha gente desconoce que está casado desde 1994 con Melinda Gates, una antigua directiva de Microsoft con la que tiene tres hijos. Su principal centro de interés ahora que se jubila van a ser sus actividades filantrópicas, que canaliza a través de la Fundación Bill&Melinda Gates. El fundador de Microsoft está considerado cómo uno de los principales filántropos del mundo.
El legado que nos deja Bill Gates es difícil de sopesar de forma objetiva, ya que su persona despierta sentimientos encontrados, admiración y odio a partes iguales de la misma forma que la compañía que ayudó a crear y a encumbrar y a los productos que esta ha ido lanzando al mercado. Un ser humano, en definitiva, al que ha tocado estar en el sitio y el momento adecuados y moverse de la forma acertada para que su nombre pase a la historia con letras propias.
Y pese a todo, apostaría (y no soy dado a hacerlo) a que William Henry Gates tercero no va a jubilarse del todo, que va a continuar influyendo sobre Microsoft de algún modo, más o menos importante, más o menos visible. No en vano, nos guste o no, la informática moderna ha sido tallada y moldeada en gran parte según sus ideas.
Momento delicado
Tal vez el momento elegido por Bill Gates para dejar sus funciones sea delicado: la compañía ha fracasado en su intento de adquisición de Yahoo!, Windows Vista también está fracasando en un mercado que ya ha empezado la cuenta atrás para Windows 7, las investigaciones por presuntas prácticas monopolísticas continúan acechando, y Google le está ganando el pulso en los servicios de Internet, cerrándole el paso en lo que se prevé va a ser el futuro de las aplicaciones informáticas. Unos pocos nubarrones en un cielo azul y calmado, pero todos sabemos que cuando se otea tempestad en el horizonte, vale más ser precabidos y llevar un paraguas...
