Sony Ericsson prepara una reestructuración
Afectada por la crisis económica, la joint-venture sueco-japonesa se prepara para reducir su portfolio de teléfonos móviles y a eliminar 2.000 puestos de trabajo en todo el mundo.
Redacción imatica.org - Después de cinco años sin caer en pérdidas, Sony Ericsson presentó unos resultados negativos para este último trimestre por valor de 25 millones de Euros (unos 34 millones de dólares). En comparación, el mismo periodo del año pasado arrojó un resultado de 267 millones de Euros (unos 363 millones de dólares) en beneficios, sin lugar a dudas una caída importante.
Sony Ericsson nació en 2001 a raíz de las pérdidas experimentadas por Ericsson, una de las veteranas en el negocio de la telefonía móvil, y el estancamiento en el mercado de Sony, compañía japonesa que no acababa de encontrar su hueco fuera del mercado nipón. Siguiendo con la máxima "la unión hace la fuerza", ambas compañías decidieron combinar sus unidades de fabricación de terminales de telefonía móvil. La compañía resultante, Sony Ericsson, posee marcas y tecnologías muy interesantes como los prestigiosos sellos Walkman o Ciber-Shot de Sony (referidos a audio e imagen respectivamente), y Bravia para las pantallas de los teléfonos, aunque esta última solamente se comercializa en Japón.
La primera de las medidas que adoptará la compañía será reducir su portfolio de terminales. Para ello fusionará las tres subdivisiones de diseño y construcción de teléfonos (dedicadas cada una de ellas a una área de interés para la compañía) en una sola. No se han dado a conocer más detalles de este plan, pero es probable que la empresa quiera quedarse solamente con la fabricación de aquellos terminales que le den un mayor margen de beneficios. Estos acostumbran a ser los más caros.
Es probable que -siguiendo este razonamiento- en el futuro veamos en las tiendas de telefonía los aparatos de Sony Ericsson con más altas prestaciones, especialmente aquellos modelos que incluyen potentes cámaras de fotos/vídeo o audio de gran calidad y dirigidos a los melómanos más exigentes. También es posible que veamos una explosión de los Smartphones tipo Xperia X1, cuyo objetivo es presentar batalla en el mercado a la serie Communicator de Nokia.
Esta medida de reducción del catálogo implica también la reducción de líneas de montaje, factorías o despachos de diseño, lo que redunda también en la existencia de un plan de reducción de plantilla estimado en 2.000 puestos de trabajo menos que se restarán a los cerca de 9.500 existentes actualmente en todo el mundo. Sin lugar a dudas, una decisión muy importante y que afectará a gran número de personas y familias en una época de crisis en la que encontrar trabajo no es simple.
Más información:
Artículo del prestigioso Financial Times en el que se explican algunos detalles de esta operación
Sony Ericsson nació en 2001 a raíz de las pérdidas experimentadas por Ericsson, una de las veteranas en el negocio de la telefonía móvil, y el estancamiento en el mercado de Sony, compañía japonesa que no acababa de encontrar su hueco fuera del mercado nipón. Siguiendo con la máxima "la unión hace la fuerza", ambas compañías decidieron combinar sus unidades de fabricación de terminales de telefonía móvil. La compañía resultante, Sony Ericsson, posee marcas y tecnologías muy interesantes como los prestigiosos sellos Walkman o Ciber-Shot de Sony (referidos a audio e imagen respectivamente), y Bravia para las pantallas de los teléfonos, aunque esta última solamente se comercializa en Japón.
La primera de las medidas que adoptará la compañía será reducir su portfolio de terminales. Para ello fusionará las tres subdivisiones de diseño y construcción de teléfonos (dedicadas cada una de ellas a una área de interés para la compañía) en una sola. No se han dado a conocer más detalles de este plan, pero es probable que la empresa quiera quedarse solamente con la fabricación de aquellos terminales que le den un mayor margen de beneficios. Estos acostumbran a ser los más caros.
Es probable que -siguiendo este razonamiento- en el futuro veamos en las tiendas de telefonía los aparatos de Sony Ericsson con más altas prestaciones, especialmente aquellos modelos que incluyen potentes cámaras de fotos/vídeo o audio de gran calidad y dirigidos a los melómanos más exigentes. También es posible que veamos una explosión de los Smartphones tipo Xperia X1, cuyo objetivo es presentar batalla en el mercado a la serie Communicator de Nokia.
Esta medida de reducción del catálogo implica también la reducción de líneas de montaje, factorías o despachos de diseño, lo que redunda también en la existencia de un plan de reducción de plantilla estimado en 2.000 puestos de trabajo menos que se restarán a los cerca de 9.500 existentes actualmente en todo el mundo. Sin lugar a dudas, una decisión muy importante y que afectará a gran número de personas y familias en una época de crisis en la que encontrar trabajo no es simple.
Más información:
Artículo del prestigioso Financial Times en el que se explican algunos detalles de esta operación
