Pioneer acaba con el formato LaserDisc
Presentado en 1978 como Discovision, no fue hasta la adquisición de todos los activos de la empresa fabricante por parte de la prestigiosa compañía nipona Pioneer que, relanzado como LaserDisc, se ganó el favor de la crítica, pese a que su cuota de mercado fuera de las islas japonesas no fue nunca significativa. Atrincherado en ese especial mercado que es el nipón -un mundo aparte en cuanto a las preferencias en materia tecnológica-, el LaserDisc ha sobrevivido hasta nuestros días con cierta popularidad.
El aspecto de un disco láser es -con una definición mundana- el de un CD o DVD "gigante", con unas dimensiones similares a las de un LP de vinilo. Estas grandes dimensiones lo hacían más difícil de manipular a la par que más delicado que una cinta de vídeo VHS, protegida por una carcasa de plástico y mucho más resistente.

Con el fin de la era LaserDisc muere el predecesor directo de los actuales CD's y DVD's, precisamente en una época en la que el Blu-ray (al que casi podríamos considerar el nieto del LaserDisc) ha sido proclamado ya como sucesor de estos dos formatos. Así pues, la longevidad que ha mostrado el LaserDisc ha sido algo inusitado teniendo en cuenta que ha visto morir a los dos principales formatos de vídeo doméstico (el VHS y el beta) y casi a los CD's y DVD's.

