Dell podría revolucionar el mundo de los servidores gracias a los chips VIA Nano
Redacción – Pequeños, baratos y con un bajo consumo, así podemos definir de forma rápida a los microchips VIA Nano. Por la definición, estos serían los candidatos ideales a equipar máquinas del tipo netbook o MID, pequeñas y que necesitan de componentes que pese a ser poco potentes, tampoco eleven el precio ni el tamaño del aparato. Y así los concibió VIA pero sin desmerecer sus capacidades para tareas “superiores”. Y de esta forma lo ha entendido Dell, que ha presentado la nueva serie de servidores XS11-VX8, más conocidos por su sobrenombre “Fortuna”, que los emplean como procesadores centrales.
Estos no son servidores para competir directamente con las grandes máquinas de los centros de proceso de datos (para los que la misma compañía ya tiene las potentes series PowerEdge), sino para empresas que necesitan mantener sus propios servidores, que no requieran de una potencia desmedida ni de unas infraestructuras costosas para mantenerlos.
Los VIA Nano utilizados por Dell son procesadores de 64 bits construidos empleando tecnología de 65 nanometros, cuyo consumo energético oscila entre los 20 y los 29 vatios a pleno rendimiento, y unos 15 cuando no mantiene carga de trabajo. Cuentan también con extensiones de virtualización, algo ya imprescindible en cualquier servidor moderno que se precie, pues todos los sistemas operativos líderes en este campo cuentan con sus funcionalidades de virtualización, ya sean nativas o proporcionadas por software de terceras partes. Las velocidades a las que pueden funcionar estos chips varían entre 1 y 1,8 GHz.
El formato en el que se presenta uno de estos servidores no es mucho más grande que un disco duro. Las imágenes que ha publicado Dell son, de hecho, una infraestructura muy modular, disponiendo cada uno de los módulos de los recursos suficientes para actuar en solitario (memoria RAM, conexión de red, microprocesador, almacenamiento). Estos módulos se encadenan montándolos en un chasis que facilita su interconexión.
La conexión de un nuevo módulo en un rack preexistente puede realizarse en caliente (hot plug), lo que significa que el servidor puede ampliarse sin tener que pararlo.
El target de este tipo de servidores son, como he dejado a entrever anteriormente, compañías que no requieren de un servidor exageradamente potente pero si escalable, como proyectos que empiezan y empresas que prevén una expansión y crecimiento constante.
También es un producto orientado a competir en un segmento de clientes que habitualmente apuestan por servidores en formato torre, menos ampliables o, como mínimo, ampliables de forma menos cómoda.
El precio de cada uno de los módulos (que recordemos, constituyen un servidor por si solos) estará acorde con la filosofía minimalista, ya que rondará los 400 dólares, por lo que para una empresa que empiece su actividad y tenga previsto crecer, supondrá una inversión inicial baja que podrá ir creciendo según sus necesidades y recursos económicos disponibles. A esto, deberemos añadirle el coste del bastidor.
El movimiento de Dell abre todo un campo de posibilidades, especialmente a Intel para su arquitectura Atom, hasta la fecha inédita en otro campo que no sean los netbooks y UMPC's. ¿Tardaremos mucho en ver un servidor modular basado en estos microchips? ¿y quien será afortunada que los lance en primer lugar? ¿HP? ¿IBM? Personalmente apuesto por Hewlett-Packard.
Copyleft 2009 www.imatica.org
Esta obra se encuentra sujeta a la siguiente licencia:
La difusión, reproducción y traducción de este texto se permite libremente en cualquier medio o soporte con las únicas obligaciones de mantener la presente licencia e incluir un enlace o referencia a la página en la que se encuentra el original dentro del servidor www.imatica.org . En medios audiovisuales se requiere la cita al medio www.imatica.org
