Europa busca regular sobre el volumen de los MP3
Redacción – No es una cuestión nueva, y casi nos atrevemos a decir que preocupa a todos los padres de la llamada “generación digital”, que parece haber nacido ya con un iPod bajo el brazo y sus consecuentes auriculares en las orejas. La vox populi nos habla de que uno puede quedarse sordo si pone el volumen de reproducción muy alto con estos aparatos en los oídos, y más de un otorrinolaringólogo ha hablado en público en la misma línea.
Ahora es el gobierno europeo el que quiere tomar cartas en el asunto para velar por la salud auditiva de sus ciudadanos, obligando a los fabricantes a que incluyan en los embalajes de sus productos etiquetas en las que se advierta explícitamente los daños que puede causar una exposición prolongada a volúmenes de audio demasiado altos.
Alertadas por un comité científico, las autoridades europeas están revisando las normas de seguridad para los reproductores de música personales (MP3 como el iPod, walkman, discman y otros similares). La Comisión Europea solicitó un estudio (cuyas conclusiones se entregaron en octubre del año pasado) ante la creciente popularidad de los reproductores de música portátiles y de los teléfonos móviles que incluyen dicha capacidad. Y es que en las grandes ciudades ya no es nada extraño ver a gran cantidad de personas en el metro o autobús o, incluso caminando por la calle, con sus auriculares mientras escuchan su música favorita. La proliferación de servicios de venta de música encabezados por iTunes nos da una imagen del éxito que tienen estos dispositivos portátiles.
Se calcula que en Europa, entre 50 y 100 millones de personas utilizan reproductores personales de música cada día. De estos, y según concluye el estudio encargado por la Comisión Europea, hasta unos 10 millones (entre el 10 y el 20%) corren el riesgo de sufrir problemas de sordera dentro de unos años debido al uso indebido al poner el volumen demasiado alto con un uso prolongado.
En la mayoría de los reproductores de música personales, el ajuste de volumen va de los 60 dBA (decibelios corregidos) a los 120 dBA. Según los científicos, no hay mucho riesgo de pérdida auditiva con niveles de sonido por debajo de 80 dBA, más o menos equivalente a una persona gritando o al ruido del tráfico junto a una carretera. Incluso a 80 dBA podemos escuchar sin riesgo hasta 40 horas por semana. Pero si subimos el volumen tan solo un poco más, la cosa ya cambia mucho. A 89 dB(A), cinco horas por semana es el máximo recomendado.
Según la propuesta de nueva reglamentación, además de incluir parámetros por defecto adecuados para la salud auditiva con los que saldrán preconfigurados de fábrica, los reproductores de música personales también deberán alertar explícitamente al usuario sobre los riesgos que implica rebasar el límite de seguridad. Podría hacerse en forma de etiqueta o de aviso en pantalla, y los detalles técnicos se dejan en manos de los fabricantes, que hasta ahora solo estaban obligados a incluir una advertencia en el manual de instrucciones.
La nueva normativa ha sido redactada por el CENELEC (Comité Europeo de Normalización Electrotécnica, por sus siglas en francés), y a partir de ahora se abrirá un periodo durante el cual los fabricantes podrán aportar sus soluciones técnicas y discutir la normativa. Desde el mismo estamento europeo se ha hablado de un plazo de 24 meses hasta que la normativa entre en vigor oficialmente.
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