La táctica del avestruz
Las grandes empresas han escondido la cabeza bajo tierra ante la crisis, ralentizando el ritmo de salida de nuevos productos. Comprensible en cierta medida, pero ¿era realmente necesario?
Oí que Samsung tenía que presentar en este pasado Mobile World Congress su primer móvil con Android, cosa que al final no hizo escudándose en la crisis. Este rumor me llegó gracias a Àngel y Oriol Cortés, los chicos de NoticiasDot con quien me une una buena amistad y que además han ejercido como tutores míos más de una vez en este mundillo del periodismo online. Desde estas líneas, vaya un saludo para los dos.
Samsung no ha sido la única que ha defraudado. Todos nos esperábamos un aluvión de nuevos teléfonos móviles basados en el sistema libre de Google que al final se han quedado en unas pocas presentaciones.
Nokia hizo lo mismo; presentó un par de nuevos móviles y un "refrito" de sus servicios con alguna novedad que no lo era tanto, ya que la geolocalización en la OVI Store no está mal, pero tampoco han descubierto el fuego o inventado la rueda, sino que han echado mano de otra "mashup" como está de moda hacer.
En definitiva, esta edición del Mobile World Congress va a ser recordada como la de la crisis, aquella en la que las principales compañías escondieron la cabeza bajo el suelo como el avestruz y se guardaron sus ases nuevamente en la manga a la espera de tener una mano mejor, mientras presentaban sus "nuevos" servicios que en la mayoría de casos no dejan de ser una imitación de lo que inventaron otros (léase Apple).
No obstante, siempre hay sorpresas agradables, como el navegador Bolt (nada tampoco radicalmente nuevo, pero es agradable ver otro nuevo jugador en la arena de los navegadores web para móviles), el sistema de validación MeePass o el nuevo hotspot de Novatel (MiFi).
Samsung no ha sido la única que ha defraudado. Todos nos esperábamos un aluvión de nuevos teléfonos móviles basados en el sistema libre de Google que al final se han quedado en unas pocas presentaciones.
Nokia hizo lo mismo; presentó un par de nuevos móviles y un "refrito" de sus servicios con alguna novedad que no lo era tanto, ya que la geolocalización en la OVI Store no está mal, pero tampoco han descubierto el fuego o inventado la rueda, sino que han echado mano de otra "mashup" como está de moda hacer.
En definitiva, esta edición del Mobile World Congress va a ser recordada como la de la crisis, aquella en la que las principales compañías escondieron la cabeza bajo el suelo como el avestruz y se guardaron sus ases nuevamente en la manga a la espera de tener una mano mejor, mientras presentaban sus "nuevos" servicios que en la mayoría de casos no dejan de ser una imitación de lo que inventaron otros (léase Apple).
No obstante, siempre hay sorpresas agradables, como el navegador Bolt (nada tampoco radicalmente nuevo, pero es agradable ver otro nuevo jugador en la arena de los navegadores web para móviles), el sistema de validación MeePass o el nuevo hotspot de Novatel (MiFi).
