iPod Nano: lo nuevo de Apple con mayores posibilidades
La compañía de Cupertino ha vuelto a romper convencionalismos -pese a que, paradójicamente, ya empieza a ser algo convencional que lo haga- con el nuevo iPod Nano, una “monada” de a penas 4x4 cm. que incluye por primera vez -al menos que yo sepa- pantalla e interfaz multitáctiles para controlar un aparato de tan pequeñas dimensiones.
Hasta ahora, los dispositivos multitáctiles eran coto exclusivo de los smartphones y los tablet PC, y aunque habíamos visto implementaciones en pantallas que no cubrían la totalidad de la parte frontal de un teléfono (como en algunos modelos de Nokia con teclado QWERTY físico en el frontal), ningún dispositivo con una pantalla tan pequeña que a penas supera la pulgada y media en diagonal había integrado tecnología multitáctil.
Es una nueva demostración de que, más que innovar radicalmente (que también lo ha hecho), Apple es experta en llevar las tecnologías existentes un paso más allá atreviéndose a hacer lo que tal vez otros pensaron pero tuvieron miedo de llevar a cabo. Miedo al fracaso, a que el mercado los expulse por un error como una ave regurgita la ingerido para alimentar a sus polluelos, metáfora muy visual de lo que puede pasarle a una empresa que apuesta y pierde: deja el camino abierto para que otros aprovechen su experiencia.
Esto mismo ya hizo la compañía de Cupertino con el iPad; el concepto de tablet no es nuevo, pero la implementación propuesta por Microsoft no acabó de agradar en el mercado llevando a que este tipo de aparatos quedaran arrinconados en un rincón del mercado. Los chicos de Steve Jobs aprendieron de aquella experiencia, sacaron la lección consiguiente y mejoraron el producto hasta llegar al iPad, cuyo concepto empezó a revolucionar el mercado antes siquiera de ser presentado oficialmente.
Claro que la manzana mordida juega con ventaja, puesto que una legión de fanboys diseminada por todo el mundo hacen que casi cualquier lanzamiento del producto que sea se convierta en un éxito asegurado. Steve Jobs ha sabido cultivar esta cultura de fidelidad, de culto casi religioso que para mí llega al paroxismo con personas que son capaces de esperar más de un día a la apertura de la tienda para adquirir lo nuevo de la manzanita -¡yo, que cuando calculo que hay para cinco minutos de cola ya me doy la vuelta y me marcho!-, y mimado a unos medios de comunicación que a veces damos demasiado protagonismo a unos lanzamientos que, de haber sido hechos por otra compañía, hubieran pasado mucho más desapercibidos. Si, Apple se lo ha ganado.
Este Nano con pantalla multitáctil pronostica a mi parecer una nueva era en la que las interfaces multitáctiles van a aparecer en dispositivos similares y se implantarán en otros como mandos a distancia para televisores, vídeos, controles de alarma o de aire acondicionado, etc, una verdadera explosión que nos llegará a medio/largo plazo y que podremos decir que hemos visto comenzar con el iPod Nano, el cual lleva la tecnología un paso más allá de donde estaba hasta ahora.
Y los críticos que afirman que para muchas personas la pantalla del iPod Nano es demasiado pequeña para que sus dedos rechonchos puedan utilizarla con comodidad, no les niego la razón, pero si les digo que para muchos millones de personas no lo es. Y eso es lo que cuenta aquí.
Copyleft 2010 www.imatica.org
Esta obra se encuentra sujeta a la siguiente licencia:
La difusión, reproducción y traducción de este texto se permite libremente en cualquier medio o soporte con las únicas obligaciones de mantener la presente licencia e incluir un enlace o referencia a la página en la que se encuentra el original dentro del servidor www.imatica.org . En medios audiovisuales se requiere la cita al medio www.imatica.org
